Un Binghi está hecho para vivir.Para entrar al mar, quedarse horas bajo el sol, viajar contigo y volver a encontrarse con tu piel verano tras verano.
Después de usarlo, enjuágalo con agua fría para retirar la sal, el cloro o la arena. Lávalo a mano con jabón suave y déjalo secar naturalmente, bajo sombra. Evita detergentes fuertes, sprays, bloqueadores , aceites y texturas asperas.
Son gestos pequeños, pero hacen que una pieza pueda acompañarte durante mucho más tiempo. Para nosotros, cuidar también es una forma de consumir distinto: elegir menos, calidad y elegir aquello que amas y permitir que las cosas acumulen historias.
Made to live in many paradise.
